Pintura: Imagen del primer combate aéreo en Sudamérica.

 

En julio de 1932, al iniciarse las acciones armadas con el Paraguay por la posesión del  Chaco Boreal, la Aviación Militar Boliviana, con todo su personal, material de vuelo y equipo de apoyo, fue trasladada a la zona de operaciones, donde tuvo una actuación intensa y heroica. En gloriosas acciones de reconocimiento, exploración, bombardeo y ametrallamiento coadyuvó a las operaciones tácticas y estratégicas de nuestro Ejército, y en espectaculares combates aéreos logró derribar varios aviones adversarios, destacándose entre ellos los legendario Ases: Cap. Rafael Pabón, Cap. Luis Ernst y los Sbttes. Alberto Alarcón y Emilio Beltrán, que consiguieron victorias aéreas confirmadas.
El material aéreo que utilizó nuestra aviación durante este conflicto bélico, fue de las renombradas marcas Vickers (“Scout” de caza y “Vespa” de bombardeo), Curtiss norteamericano (“Hawk”, “Osprey” y “Falcon”) y Junkers alemán en sus versiones Ju-52 y K-43.